1er Encuentro de YacEs y TRomPos ¡q´chévere!

La jornada del 11 de Octubre se inició con el popular juego de las canicas (fotos en proceso) prosiguió con el TROMPO y culminó con los TAPS y los YACES. Uno de los princìpales logros fue vencer algunas barreras sociales de género; como por ejemplo plantear a las niñas el juego de las canicas y a los niños el juego los yaces. Aunque la mayoría se resistió, todas las niñas experimentaron un juego diferente para ellas.





TROMPO!!
No lo planificamos, pero los TAPS se convirtieron en el juego predilecto de los más pequeños



Angie nunca había jugado yaces en su vida, ahora aprendió hasta LEVIS.

A pesar de las críticas de sus amigos de jugar los yaces, por considerarlo JUEGO DE NIÑAS, César se animó aprenderlo a jugar con la ayuda de Katy, así logró aprender gran parte de técnicas y reglas del popular juego.




Giancarlo también se animó aprender a jugar YACES, el reto más difícil fue aprender a REGIR, sin embargo lo logró en 2 oportunidades.

De regreso a la Civilización comeña


Finalizado nuestro taller de Cometas, evaluamos lo que aprendimos.


Teníamos que retornar a casa por el lomo y la cola del Elefante



La mejor forma de bajar por el Elefante es dejándose llevar por la fuerza de la gravedad



pRIMER TalLer De Cometas En el Cerro ElefantE




Janet, repartiendo las cañas...

En manchita se juega mejor!


Albert en acción A falta de tijera...


Wily y Leo, juntos en las buenas y malas



Siuney : ¿cómo se amarran las cañas?

Las cometas hechas por los propios niños tienen más valor que las MADE IN CHINA


Dayan y Dennis aprendiendo juntas

Sin descuidar la moda, Betssy una adolescente voluntaria, ayudó a niñ@s a confeccionar cometas


Algunos niños sólo necesitaron bolsas usadas para construir sus cometas con creatividad





Michelle : vuela cometa!!!



SUBIENDO POR EL LOMO DEL ELEFANTE



Avanzando juntos entre Neblina, Sudor y Polvo

(De izq. a dch.) Rodrigo, César, Leo, Smith y Albert

Conquistando el cerro con la vara del compañerismo



En medio de la densa neblina iniciamos la travesía por el Elefante


Para los más osados, cada loma era un pequeño reto
Para Manuel (adulto ext. izq.) fue un riesgo. En algunos momentos se arrepentía de haber subido, aunque en la foto no lo parezca, estaba lleno de pánico.
Subimos en grupos de tres, los más experimentados llegaron en 1, 2 por tres, pero otros llegamos a paso de tortuga: La pendiente era bastante empinada